CATECISMO DE LA DOCTRINA CRISTIANA (Lección 69ª)

CATECISMO DE LA DOCTRINA CRISTIANA (Lección 69ª)

                Lo que ofrecemos a continuación está tomado del resumen de la Historia del Antiguo Testamento, del Catecismo Mayor de San Pío X.

 

Creación del mundo

 

         En el principio creó Dios el cielo y la tierra, con todo lo que en cielo y en la tierra se contiene; y aunque pudiera acabar esta gran obra en un instante, quiso emplear seis períodos de tiempo, que la Escritura Santa llama días.

 

        El primer día dijo: hágase la luz, y hubo luz. El segundo hizo el firmamento. El tercero separó las aguas de la tierra, y a ésta le mandó que produjese hierbas, flores y toda suerte de frutos. El cuarto hizo el sol, la luna y las estrellas. El quinto creó los peces y las aves. El sexto creó todos los otros animales y, finalmente, creó al hombre.

 

       El día séptimo cesó Dios de crear, y este día, que llamó Sábado, que quiere decir descanso, mandó más tarde, por medio de Moisés, al pueblo hebreo, que fuese santificado y consagrado a Él.

 

Creación del hombre y de la mujer

 

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, y lo hizo así: formó el cuerpo de tierra. Luego sopló sobre su rostro, infundiéndole un alma inmortal.

 

        Dios impuso al primer hombre el nombre de Adán, que significa formado de tierra, y le colocó en un lugar lleno de delicias, llamado el Paraíso terrenal.

 

         Mas Adán estaba solo. Queriendo pues Dios asociarle una compañera y consorte, le infundió un profundo sueño, y mientras dormía le quitó una costilla, de la cual formó la mujer que presentó Adán. Este la recibió con agrado y la llamó Eva, que quiere decir vida, porque había de ser madre de todos los vivientes.

 

De los Ángeles

 

        Antes que al hombre, que es la criatura más perfecta de todo el mundo sensible, había creado Dios una infinita muchedumbre de otros seres, de naturaleza más elevada que el hombre, llamados Ángeles.

 

            Los Ángeles, sin forma ni figura alguna sensible, porque son puros espíritus, creados para subsistir sin tener que estar unidos a cuerpo alguno, habían sido hechos por Dios a su imagen, capaces de conocerle y amarle, y libres para obrar el bien y el mal. (Continuará)


Catecismo de la Doctrina Cristiana (Lección -68ª)Los Novísimos –y 2

Catecismo de la Doctrina Cristiana (Lección -68ª)Los Novísimos –y 2

Lo que ofrecemos a continuación está tomado del capítulo “Los Novísimos”, del catecismo del padre Gaspar ASTETE, S. J.

 

Los Novísimos –y 2

 

-¿Qué es el Purgatorio? –El Purgatorio es un lugar o estado donde se purifican para ir al Cielo las almas de los que mueren en gracia, debiendo pagar todavía por sus culpas alguna pena.

 

-¿Qué penas padecen en el Purgatorio? –Las almas del Purgatorio padecen temporalmente la pena de no ver a Dios, y, además sufren tormentos horribles, pero con admirable resignación y conformidad.

 

-¿Podemos aliviar a las almas del Purgatorio en sus penas? –Podemos aliviar a las almas del Purgatorio en sus penas, aplicándoles indulgencias y sufragios de Misas y demás obras buenas.

 

-¿Qué es la Gloria? –La Gloria es la bienaventuranza eterna, que consiste en ver y gozar de Dios, por toda la eternidad, en compañía de los Santos.

 

-¿Cómo se conseguirá la salvación y la Gloria? –La salvación y la Gloria se consiguen guardando los santos Mandamientos.

 

-¿Y hay algunos medios conducentes para que con mayor facilidad guardar éstos, y preservarnos de faltar a ellos? –Para que con mayor facilidad podamos guardar los Mandamientos y preservarnos de faltar a ellos hay varios medios.

 

-¿Cuáles son? –La frecuencia de los Sacramentos, ofrecimiento de obras a Dios por la mañana, oír Misa todos los días y rezar el santo Rosario a la Santísima Virgen, la Lectura espiritual, la Meditación, el Examen de Conciencia por las noches, y por decir uno que abraza a muchos, elegir un confesor sabio, virtuoso y prudente y sujetarse a él en todo.


Catecismo de la Doctrina Cristiana (Lección 66ª)

Catecismo de la Doctrina Cristiana (Lección 66ª) Las Bienaventuranzas

 

Lo que ofrecemos a Continuación está tomado del capítulo “De los vicios y de las virtudes”, del Catecismo del padre  Gaspar ASTETE, S. J.

 

Las Bienaventuranzas son ocho

 

1º Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

2º Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra.

3º Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

4º Bienaventurados los que han hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos.

5º Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

6º Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

7º Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados los hijos de Dios.

8º Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

 

-¿Qué cosa son estas ocho Bienaventuranzas? –Las Bienaventuranzas son las mejores obras de las virtudes y dones del Espíritu Santo.

 

-¿Quiénes son los pobres de espíritu? –Pobres de Espíritu son los que no quieren, a lo menos con el afecto, honras ni riquezas aun moderadas.

 

¿Quiénes son los mansos? –Mansos son los que no tienen ira, ni aun casi movimiento de ella.

 

-¿Cómo poseerán la tierra? –Poseerán la tierra como señores de sí mismos.

 

¿Quiénes son los que lloran? –Los que lloran son los que dejan los placeres aun moderados.

 

-¿Quiénes son los que han hambre y sed de justicia? –Tienen hambre y sed de la justicia los que hacen con ansia el deber en todo.

 

-¿Quiénes son los misericordiosos? –Son misericordiosos los muy piadosos aún con los extraños.

 

-¿Quiénes son los limpios de corazón? –Son limpios de corazón los que son del todo mortificados en sus pasiones.

 

-¿Quiénes son los pacíficos? –Son pacíficos los obradores de la paz en sí y en los otro.

 

-¿Quiénes son los que padecen persecución por la justicia? –Padecen persecución por la justicia los que están firmes en todo, aunque los persigan.

 

-¿Por qué éstas se llaman Bienaventuranzas? –Se llaman Bienaventuranzas porque en ellas consiste la felicidad de esta vida y la esperanza de la otra.


Catecismo de la Doctrina Cristiana (Lección 65ª)

Catecismo de la Doctrina Cristiana (Lección 65ª).  Las potencias del alma. Los dones y frutos del Espíritu Santo.

 

Lo que ofrecemos a continuación está tomado del Catecismo Mayor, del Papa San Pío X, parte quinta, capítulo II, y del Catecismo del padre Astete.

 

Las potencias del alma son tres:

 

La primera, Memoria.

 

La segunda, Entendimiento.

 

La tercera, Voluntad.

 

-¿Para qué nos dio Dios la memoria? -Dios nos dio la memoria para acordarnos de Él y de sus beneficios.

 

-¿Para qué nos dio Dios el entendimiento? –Dios nos dio el entendimiento para conocerlo y pensar en Él.

 

-¿Para qué nos dio Dios la voluntad? –Dios nos dio la voluntad para que le amemos como a sumo Bien y al prójimo por Él.

 

-¿Y que cosa es nuestra alma, cuyas son estas potencias? –Nuestra alma es un espíritu inmortal, creado por Dios de la nada, a su imagen y semejanza.

 

Los dones del Espíritu Santo son siete:

 

El primero, don de Sabiduría

El segundo, don de Entendimiento.

El tercero, don de Consejo.

El cuarto, don de Fortaleza.

El quinto, don de Ciencia.

El sexto, don de Piedad.

El séptimo, don de Temor de Dios.

 

Los frutos del Espíritu Santo son doce.

 

El primero, Caridad.

 

El segundo, Paz.

 

El tercero, Longanimidad.

 

El quinto, Fe.

 

El sexto, Continencia.

 

El séptimo, Gozo.

 

El octavo, Paciencia.

 

El noveno, Bondad.

 

El décimo, Mansedumbre.

 

El undécimo, Modestia.

 

El duodécimo, Castidad.